El único tanto del encuentro llegó en el minuto 19, cuando Toni López convirtió una pena máxima señalada por el colegiado Adrià Vicente. A pesar de la insistencia local, el marcador no se volvió a mover en todo el partido, condicionado por el estado del terreno de juego debido a las precipitaciones.
El Girona tuvo que jugar con un futbolista menos desde el tramo final de la primera parte por la tarjeta roja a Aleix Mariné. Los locales, con superioridad numérica, volcaron el juego hacia las bandas, pero se encontraron con un inspirado Pau López bajo los palos, que salvó ocasiones claras de Cristian Domínguez y Renzo Deluchi.
Tras este resultado, el equipo manresano permanece en la undécima posición, manteniendo una distancia de seguridad de seis puntos sobre la zona de peligro de la clasificación.




