Los hechos ocurrieron durante la visita de Felipe VI, cuando un agente de la Brimo tiró de una bandera que colgaba de una caña de pescar. Las imágenes muestran que el movimiento del propio policía provocó que la caña golpeara levemente a otro agente, lo que derivó en una acusación penal contra Forcades.
El director de la Policía, Josep Lluís Trapero, defendió en el Parlament que el objeto era una porra extensible, versión que ha sido desmentida por el vídeo y la decisión judicial. La consellera de Interior, Núria Parlon, insiste en que hubo agresión basándose en la percepción del agente.




