La rehabilitación integral de las alas norte y oeste de la tercera planta del antiguo Colegio de Sant Ignasi en Manresa ha dotado al Museo del Barroco de 800 metros cuadrados adicionales destinados a almacén y espacios técnicos. Esta primera fase, que finalizó en diciembre pasado, tuvo un coste de 1.040.884 euros, financiados por el Departamento de Cultura de la Generalitat y los fondos Next Generation.
“"Imprescindible."
El alcalde de Manresa, Marc Aloy, visitó hoy el espacio, destacando su importancia para acoger y guardar en condiciones el fondo del museo, que incluye unas 1.800 obras de época moderna, principalmente barrocas y algunas renacentistas, datadas entre el siglo XVI y principios del XIX, según explicó Anna Comas, técnica del museo.
La próxima actuación, actualmente en fase de licitación, se centrará en “vestir” el espacio con el mobiliario técnico especializado, con un presupuesto de 892.853 euros. Se espera que esta segunda fase esté terminada y entre en funcionamiento durante el 2026, incluyendo la renovación de los canales del ala este del edificio.
La zona de reserva dispondrá de sistemas como peines móviles compactos para obras bidimensionales, estanterías paletizadas para piezas de gran volumen y vitrinas con control de humedad para objetos metálicos. Además de la reserva, el arquitecto David Closes ha explicado que se han habilitado oficinas, despachos y espacios para el tratamiento y desinfección de las piezas patrimoniales.




