La iniciativa, integrada en el festival FineArt Igualada, se ubica en l'Escorxador con una muestra que evita las convenciones. Mediante proyecciones y telas de gran formato que muestran pieles y cicatrices reales, las autoras proponen un reconocimiento del cuerpo desde la naturalidad.
“"Queremos desplazarnos de un lugar pasivo de cosificación hacia un lugar activo de autorrepresentación."
El núcleo del proyecto son los talleres en el Centro Cívico Norte, donde las participantes practican la coautoría. En estas sesiones, se intercambian los papeles de modelo y fotógrafa, eliminando la idea de que la autoría reside únicamente en quien realiza el disparo.




