La familia afectada, con tres menores a su cargo, ha optado por abandonar la vivienda sin oponer resistencia debido a la presión acumulada. En las puertas del inmueble se han reunido unos treinta activistas de la PAHC Bages y vecinos, mientras un despliegue de los Mossos d'Esquadra custodiaba la zona desde primera hora.
El bloque fue adquirido recientemente por la sociedad Voyager Reo SL, que notificó a los residentes su intención de no renovar los contratos de alquiler. Las familias, que suman unos 30 menores en total, se han organizado para negociar con la propiedad ante la falta de vivienda de emergencia en la localidad.
“"Cada semana hay familias que pierden su hogar mientras los pisos pasan a manos de grandes propietarios."
A pesar de que los afectados contaban con el visto bueno de la mesa de emergencia, ni el juzgado ni la propiedad detuvieron el lanzamiento previsto para este marzo. Entidades locales y grupos de docentes han apoyado las movilizaciones para exigir soluciones habitacionales reales.




