Maquinaria pesada trabaja desde la pasada noche para romper bloques de piedra de más de 50 toneladas que cayeron sobre la calzada. Los técnicos también están desbrozando la vegetación en el punto de origen del desprendimiento para evaluar el riesgo de nuevos incidentes en esta zona del Bages.
“"La vía debe quedar cerrada hasta que no se pueda garantizar al 100% la seguridad de los vecinos. No puede ser que la gente nos juguemos la vida para llegar a casa."
La Diputación de Barcelona ha respondido a las quejas del ayuntamiento asegurando que se realizará una auditoría completa de los taludes. Hasta que finalicen los trabajos de estabilización, el tráfico permanece desviado hacia la C-25 por Aguilar de Segarra.




