El operativo se puso en marcha a raíz de informaciones que apuntaban a irregularidades en una tienda de la población. Para verificar las sospechas, un agente de paisano de la Policía Local accedió al local y realizó una compra simulada, adquiriendo dos cigarrillos sueltos por 0,40 euros cada uno.
Tras confirmar la infracción, los agentes inspeccionaron el comercio y localizaron bajo el mostrador varios paquetes de tabaco abiertos y sin el precinto correspondiente, que fueron decomisados.
Esta práctica de fragmentar los paquetes para vender unidades individuales también se aplicaba a menores. Los hechos han sido trasladados a la Guardia Civil, competente en materia de control de tabaco.




