Investigan un vertido de purines que tiñó de negro la riera de Guardiola

El incidente, que provocó que el agua bajara maloliente, no ha afectado la calidad del agua potable, según confirman las autoridades.

Imagen genérica de agua contaminada en un arroyo.
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Imagen genérica de agua contaminada en un arroyo.

Las autoridades han abierto una investigación para determinar el origen de un vertido de purines que contaminó la riera de Guardiola en Sant Salvador de Guardiola el pasado martes, aunque el agua potable no se ha visto afectada.

El pasado martes, la riera de Guardiola, en el término municipal de Sant Salvador de Guardiola, sufrió un vertido de purines que provocó que sus aguas bajaran de color negro y con un fuerte olor. El Ayuntamiento de Sant Salvador de Guardiola ha expresado su profundo lamento por el incidente, pero ha querido tranquilizar a la ciudadanía asegurando que la calidad del agua potable no se ha visto comprometida, una información confirmada también por Protección Civil.
Los primeros avisos llegaron al mediodía del martes por parte de vecinos que paseaban por la zona y detectaron el hecho. Inmediatamente, la Guardia Municipal de Sant Salvador de Guardiola activó el protocolo de emergencia y alertó a los Agentes Rurales y a la Agencia Catalana del Agua (ACA). Ambas entidades han iniciado una investigación para esclarecer los hechos y localizar la granja responsable del vertido. Los análisis de la ACA han confirmado la presencia de contaminación por purines.

"Afortunadamente, la riera baja con mucho caudal y esto permite que el episodio se haya diluido con cierta rapidez, a pesar del problema ecológico que igualmente supone."

Anna Llobet · Alcaldesa de Sant Salvador de Guardiola
A pesar de la gravedad del vertido, fuentes de los Agentes Rurales han indicado que no se ha detectado mortandad de fauna piscícola en la riera. La alcaldesa, Anna Llobet, ha subrayado que el gran caudal de agua de la riera ha contribuido a una rápida dilución de la contaminación, evitando consecuencias más graves. El consistorio se mantiene a la espera de los resultados de la investigación y se reserva el derecho de emprender acciones legales.
La preocupación entre los vecinos ha sido notable, con numerosas consultas al Ayuntamiento y visitas a la riera para observar el estado del agua. Sin embargo, dos días después del incidente, la situación ha vuelto en gran parte a la normalidad gracias al flujo constante de agua. La alcaldesa ha reflexionado sobre la posible magnitud del problema si el vertido hubiera ocurrido en un período de sequía.