Ya estaba previsto que la nieve cubriera el Pirineo este fin de semana, pero las nevadas han sido más generalizadas, obligando al Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) a activar avisos a partir de cotas de 300 metros. A lo largo de la mañana, la nieve ha caído en el Moianès, el Vallès, Osona y el Bages, e incluso ha llegado al macizo de Collserola, con los primeros copos vistos desde el Tibidabo poco antes de las doce del mediodía.
El frío y la nieve son consecuencia de los frentes arrastrados por la borrasca Ingrid. Se han registrado espesores considerables en Montserrat, así como en puntos elevados del Berguedà y el Ripollès, y en ciudades como Manresa. En Moià y Bagà se han acumulado hasta dos centímetros, y en Camprodon se acercan a los cinco.
Las nevadas no han causado incidencias graves generalizadas, pero sí complican la circulación en algunas carreteras, especialmente en las zonas más próximas al Pirineo.
El Meteocat también ha emitido avisos por lluvias intensas en el Alt Empordà y ha activado la alerta por viento fuerte en varias comarcas. Las predicciones indican que las temperaturas bajarán aún más durante la noche.
Para el domingo, se prevé que las precipitaciones sean “extensas” de sur a norte a lo largo de la mañana, y persistentes en el Pirineo durante todo el día. No obstante, se espera que la cota de nieve vaya disminuyendo progresivamente a lo largo de la jornada.




