El responsable de la mezquita Al-Fath considera que el ataque es una muestra de una mentalidad belicista que busca crear problemas en la región. Anhari advierte que, aunque se pretenda eliminar a dictadores, el resultado suele ser la opresión continuada del pueblo.
“"Al final, los que reciben siempre son los mismos, la gente, la humanidad."
Desde la entidad local se observa con temor que el conflicto pueda derivar en una situación similar a la de Irak, donde tras años de guerra el país sigue sumido en una crisis profunda. La comunidad del Bages pone el foco en el sufrimiento de los civiles por encima de las disputas geopolíticas.




