Los incidentes comenzaron el 19 de febrero en el centro religioso de la vía de Sant Ignasi. El presidente de la entidad, Abdellah Anhari, ha aclarado que los responsables no son miembros habituales de la comunidad, sino jóvenes que solo acuden durante las festividades religiosas.
“"Los hechos ocurridos son inaceptables tanto dentro como fuera de la mezquita."
Tras las agresiones iniciales dentro del templo, los altercados continuaron en la calle con lanzamientos de piedras contra el edificio y vehículos. La operación policial de los Mossos d'Esquadra y la Policía Local finalizó el 11 de marzo con la detención de un adulto y siete menores.




