El ministro de Transporte y Movilidad, Óscar Puente, se reunió por tercera jornada consecutiva con el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) y miembros de UGT y CCOO en un intento por contener la huelga prevista. Sin embargo, el diálogo finalizó sin que las partes llegaran a un acuerdo.
El paro de tráfico ferroviario está programado para afectar la totalidad del servicio de Renfe, Ouigo e Iryo entre el 9 y el 11 de febrero. La huelga también impactará el transporte de mercancías, afectando a compañías privadas como Transervi, Redalsa, Medway y Captrain.
“"Nos mantendremos siempre en la mesa de negociación y continuaremos trabajando, junto con los representantes de los trabajadores, para llegar a un acuerdo."
Los sindicatos han expuesto que los avances ofrecidos por el Gobierno no han sido suficientes para desconvocar las manifestaciones. Exigen mayores garantías de seguridad y han solicitado responsabilidad penal para las personas encargadas de garantizar la seguridad de la red, citando los trágicos accidentes en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona).
La tercera cita contó con la asistencia de altos cargos del gestor ferroviario, Adif, y de Renfe. El presidente de Adif, Pedro Marco, y su homólogo de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, estuvieron presentes buscando un terreno común con los representantes de los trabajadores.




