El recuento oficial identifica a 23 hembras y 30 machos en territorio catalán, dentro de una población global de 108 individuos en toda la cordillera pirenaica. Aunque la cifra total muestra una tendencia al alza desde 1996, este año se ha observado un descenso notable en los nacimientos, con solo 3 cachorros registrados en Catalunya frente a los 12 del periodo anterior.
Las labores de vigilancia, coordinadas por los Agents Rurals y el Conselh Generau d'Aran, han incluido el uso de 259 trampas de pelo y análisis genéticos. En cuanto a la convivencia con la ganadería, se han abonado más de 15.000 euros en indemnizaciones por ataques, mientras se mantienen medidas de protección en zonas como Naut Aran y Vielha e Mijaran.




