El estado de la infraestructura ha empeorado notablemente en los últimos nueve años. Según Adif, se ha pasado de 75 restricciones en 2017 a las más de doscientas actuales. Este aumento se debe en parte a las obras de emergencia tras el accidente en Gelida el pasado 20 de enero, que ha forzado auditorías en 700 puntos de las vías.
“"Esta inversión demuestra que el mantenimiento previo de la red de Rodalies no había sido el adecuado."
Las afectaciones son críticas en líneas como la de Lleida-Manresa y en puntos como el túnel de Rubí, que cerrará siete semanas. Entidades como la PTP critican que muchas limitaciones se han vuelto estructurales, afectando directamente a la puntualidad del servicio ferroviario catalán.




