El movimiento asambleario ha emergido con fuerza en el Bages al margen de las estructuras sindicales clásicas. Laia Codina, del instituto Pius Font i Quer, explica que el colectivo busca visibilizar problemas como la masificación y la falta de democracia en los claustros, donde las direcciones actúan a menudo como simples gestores saturados.
“"La educación no se puede negociar a escondidas en un despacho sin contar con los maestros y profesores."
La atención a la diversidad es otra de las grandes preocupaciones. Anna Vilar señala que el decreto de inclusión carece de la dotación económica necesaria para contratar personal de apoyo, dejando a los docentes solos ante situaciones complejas que derivan en problemas de salud mental por el exceso de responsabilidad.




