La celebración del 50º encuentro de manresanos foráneos, dentro de los actos de la Festa de la Llum, ha marcado el fin de una etapa. Los organizadores han decidido terminar la iniciativa por la falta de relevo generacional, dado que muchos de sus hijos ya no han nacido en la ciudad.
El grupo visitó la nueva residencia de Ampans en el barrio de la Parada, un edificio diseñado por RCR Arquitectes. El director de la entidad, Toni Espinalt, guio a los asistentes por las instalaciones antes de un almuerzo en el restaurante Divers, donde se trasladó la petición al consistorio.
“"Trabajaremos para que este adiós sea un punto y seguido a través de la empresa municipal MATMUSA."
La intención es que la empresa municipal MATMUSA asuma la organización bajo un nuevo formato. El proyecto, que podría denominarse Manresanos en el mundo, busca mantener la conexión con aquellos que nacieron en la ciudad y residen fuera.




