La capital del Bages vive un proceso de cambio profundo con actuaciones clave como la reforma de la calle Guimerà o la rehabilitación de l'Anònima. Según Aloy, el presupuesto para el ejercicio actual se sitúa en 127,4 millones de euros, priorizando el mantenimiento del espacio público.
“"Hemos hecho máximos de inversión y hemos reducido la deuda a mínimos históricos desde la crisis de 2008."
En el ámbito social, el gobierno municipal ha reactivado la construcción de vivienda de protección oficial tras quince años. Actualmente se impulsan 120 nuevos pisos. Además, el Plan de Barrios prevé destinar 12,5 millones de euros a la rehabilitación en el Centro Histórico.
El impulso económico se refleja en el polígono de Pont Nou, donde ya se ha instalado una empresa química de Terrassa. El alcalde subraya que el PIB local crece por encima de la media catalana y la creación de empresas aumentó un 25% el pasado año.




