El incidente, que no ha causado heridos ni daños materiales, ha tenido lugar por la mañana. Los Bomberos de la Generalitat recibieron el aviso alrededor de las 11:30 horas y se desplazaron rápidamente a la avenida del Rastrillo para inspeccionar la zona y confirmar que no había peligro.
Este muro de ocho metros ya sufrió un derrumbe parcial en enero de este año, por causas que aún se están investigando. Aquel episodio ocurrió de madrugada, evitando así que hubiera víctimas personales, aunque sí provocó daños materiales en cinco vehículos y en varios postes de luz.
El nuevo desprendimiento de rocas de este domingo se produce justo una semana después de que se iniciaran los trabajos de reconstrucción del muro. Estas obras tienen como objetivo principal garantizar la seguridad de los ciudadanos, preservar el valor patrimonial del entorno y restablecer la normalidad en la zona.




