Más de 40 años transformando el centro de Manresa en una isla peatonal

El proceso de pacificación del tráfico en la capital del Bages comenzó en 1983 y culminará pronto con la peatonalización de la calle Àngel Guimerà.

Vista d'una zona de vianants recentment reurbanitzada en un centre històric, amb gent caminant i sense trànsit rodat.

Vista d'una zona de vianants recentment reurbanitzada en un centre històric, amb gent caminant i sense trànsit rodat.

El Ayuntamiento de Manresa ha dedicado más de cuatro décadas, desde la aprobación inicial en 1983, a expandir progresivamente la isla peatonal en el centro de la ciudad, priorizando la movilidad sostenible.

La primera gran área libre de tráfico rodado se aprobó en el pleno municipal en noviembre de 1983, conformada por el eje Sant Miquel, la Plana de l’Om y la calle del Born. Esta medida, parte del Plan de Movilidad Urbana del Centro de Manresa, incluyó inicialmente calles como Urgell, Canal y Cirera, con restricciones de circulación para otras vías como Nou o Pedregar.
La consolidación de la zona peatonal fue gradual y encontró resistencia. En 1987, el primer tramo del paseo de Pere III se sumó a la zona peatonal tras un estudio que declaró incompatible la convivencia entre vehículos y peatones. A pesar de las restricciones, diarios locales como Regió7 reportaban en 1993 y 2001 que los conductores seguían aparcando y circulando indebidamente por zonas como la Plana de l’Om y el Passeig.
Un punto de inflexión fue agosto de 2005, cuando la Plaza Mayor se integró en la isla peatonal y se introdujeron por primera vez las fotomultas para regular el acceso. Este sistema de sanción, que comenzó a funcionar en enero de 2006 y multó a 13.275 vehículos el primer año, se extendió posteriormente a otros puntos como la Plaza Gispert y el paseo de la República.
Las últimas ampliaciones significativas llegaron en 2021, extendiendo la zona a Les Escodines, y recientemente, el pasado noviembre, con la incorporación de la calle de Santa Maria y su entorno. El próximo gran hito será la conversión de la calle d’Àngel Guimerà, entre la Muralla y Crist Rei, prevista para el próximo otoño, después de décadas de pruebas y debates con comerciantes y vecinos.

La etapa durante la cual pasaron más años sin que se ampliara la isla peatonal de Manresa coincidió con el cambio de color en el Ayuntamiento.

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