El plan consiste en un túnel de 20 kilómetros que conectaría Sant Vicenç de Castellet con Martorell, permitiendo velocidades de hasta 180 km/h. Esta obra reduciría el trayecto actual de 30 minutos a solo 9 en ese tramo específico.
Con un coste estimado de 700 millones de euros, los expertos defienden que es una solución más eficiente que el Eje Transversal Ferroviario. La propuesta incluye nuevas paradas en Esparreguera y Monistrol, integrando mejor los sistemas urbanos del interior con la capital.
“"Esta no es una promesa utópica, sino una opción que cuesta menos que el soterramiento en Montcada i Reixac."
El objetivo final es que Manresa deje de estar a una hora y media de Barcelona, aprovechando el corredor del Llobregat para mejorar también el transporte de mercancías hacia infraestructuras clave como el puerto.




