La situación de la infraestructura ferroviaria sigue siendo crítica. Según datos de Adif, la próxima semana habrá activas 206 limitaciones temporales de velocidad, una cifra muy superior a las 133 que existían antes de la crisis iniciada el 20 de enero. Esta degradación se ve agravada por obras programadas e incidencias recientes como robos de cable.
En cuanto a las líneas afectadas, la R3 mantiene el tramo entre Ripoll y Puigcerdá cerrado hasta abril, mientras que la R4 opera con trenes lanzadera entre Manresa y Terrassa. Otras líneas como la R8, R7 y R15 también sufren interrupciones parciales, obligando a Renfe a mantener autobuses alternativos.
“"No estamos en disposición de ofrecer un servicio como el que había antes de la crisis."
Ante este escenario, el Govern y el Ministerio de Transportes han acordado mantener la gratuidad del servicio hasta el 31 de marzo. Paralelamente, Adif ha desplegado un plan de contingencia con una inversión de 110 millones de euros para realizar 700 inspecciones a fondo de la red.




