El derrumbe, que tuvo lugar alrededor de las 5 horas, provocó un fuerte estruendo que despertó a los vecinos de la zona. El muro, de ocho metros de altura y diez de ancho, se encuentra justo en la base del cerro donde se levanta el Castillo de Cardona.
Además de los seis turismos afectados por la caída de las rocas, el desprendimiento también dañó postes de luz y cableado eléctrico. Efectivos de la Policía Local y de los Bomberos de la Generalitat se desplazaron rápidamente para asegurar el área y regular el tráfico.
El derrumbe obligó a cortar inicialmente la circulación en ambos sentidos, aunque posteriormente se pudo reabrir uno de los carriles para minimizar las afectaciones al tráfico.
El punto donde se produjo el incidente es un tramo que ha estado recientemente en obras de renovación desde finales de febrero de 2025, y que aún no se han completado. Aunque no se puede confirmar la relación, el incidente alargará la normalización de la Avenida del Rastrillo.
El Ayuntamiento de Cardona ya había restringido el paso para peatones en el Camí Nou, una zona cercana, debido al temporal de lluvias y viento de estos días y el alto riesgo de desprendimientos en la zona.




