La nueva normativa de movilidad sostenible reconoce el desplazamiento al trabajo como un derecho. La reforma pretende aprovechar el fin de las concesiones actuales para ajustar las frecuencias a los horarios de entrada y salida de las empresas, mejorando la conexión con los centros productivos.
“"Es una oportunidad para la reorganización del transporte interurbano, combinándolo con Rodalies y FGC."
Desde UGT señalan que un transporte eficiente aumenta la productividad y el ahorro de los empleados. Se citan casos críticos como Baricentro o Quatre Camins, donde la falta de accesos seguros ha obligado a los trabajadores a caminar por el arcén de la carretera durante décadas.




