La intervención se inició tras un informe de la Diputación de Barcelona en 2017 que alertaba sobre el deterioro del recinto. Las obras principales, centradas en estabilizar los cimientos de la zona norte y renovar las cubiertas, se han desarrollado por fases para asegurar la estabilidad del edificio.
Además de las mejoras en la edificación, el proyecto ha incluido la creación de nuevos nichos y columbarios. Esta ampliación se complementa con la digitalización del archivo municipal y un nuevo reglamento de uso para optimizar la gestión de las concesiones y los trámites ciudadanos.




