El Sallent cae en casa ante el Balàfia con dos goles a balón parado

La derrota por 1-2 en los últimos minutos del partido contra un rival directo deja a los bagencs en cuarta posición.

Imagen genérica de un balón de fútbol sobre el césped de un campo
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Imagen genérica de un balón de fútbol sobre el césped de un campo

El Sallent sufrió una derrota por 1-2 en su campo contra el Balàfia de Lleida, un rival directo, con dos goles encajados a balón parado en los últimos minutos del partido, lo que lo sitúa en la cuarta posición de la clasificación.

Esta caída representa la segunda derrota como local para los bagencs en toda la temporada. A pesar del resultado, el Sallent aún conserva un partido pendiente, que jugará este viernes contra el Alcarràs.
El encuentro comenzó con un ligero dominio visitante, pero el Sallent tomó rápidamente la iniciativa, generando las primeras oportunidades claras. Marc Manzano e Iker Sánchez pusieron a prueba al portero rival, Oro, que respondió con buenas intervenciones. Los locales mantenían la posesión y las ocasiones, mientras que el Balàfia solo se aproximaba con transiciones rápidas y balones largos.
Cuando faltaban diez minutos para el descanso, el Sallent abrió el marcador. Un pase filtrado de Aitor Montañá encontró a Alex Arenas, que superó la defensa leridana con velocidad y batió al portero con una vaselina, adelantando a los locales.
En la segunda mitad, el Balàfia salió con una actitud más ofensiva, buscando el empate. Después de algunas aproximaciones, Edgar Pla consiguió igualar el marcador en el minuto 58, rematando de cabeza un lanzamiento de córner. A partir de este momento, el partido se equilibró, ambos equipos buscando la victoria, aunque el dominio era ligeramente visitante, sin grandes ocasiones claras.
A solo dos minutos del final del tiempo reglamentario, el Balàfia sentenció el partido con el 1-2 definitivo. Leandro González remató una falta lateral, dando los tres puntos a su equipo. El Sallent intentó reaccionar para buscar el empate, pero el tiempo se agotó y se quedó sin recompensa.