Esta edición, que se celebrará del 8 al 12 de julio en el Parc del Fòrum de Barcelona, destaca por la presencia de figuras arraigadas en los años 90 como Garbage, Suede, The Black Crowes y Faithless, combinadas con acentos contemporáneos como Halsey, Reneé Rapp y la hibridación sonora de Jon Batiste. Estos nombres se suman a los 53 artistas totales, incluyendo los ya anunciados Pixies, David Byrne, Two Door Cinema Club y Bomba Estéreo.
“"La apuesta es por artistas libres e independientes, con ascendente punk, jazz y de raíz, en contraposición a las producciones de baja calidad y letras frívolas perceptibles en el mainstream."
El director del festival, Jordi Herreruela, explicó durante la presentación en la antigua fábrica Estrella Damm que el cartel sigue tres líneas claras: la apuesta por artistas independientes, el talento joven con una "otra visión del mundo", y un tono general "festivo, bailable y divertido".
Entre las actuaciones más esperadas se encuentra el debut en España de Jon Batiste, ganador de varios Grammy. La actuación de Garbage se enmarca en la que la banda de Shirley Manson y Butch Vig (productor del álbum Nevermind) anuncia como la última gira de su trayectoria. Suede compensará al público que se quedó sin entrada para su concierto del ciclo Cruïlla Hivern, mientras que Faithless regresa tras 10 años.
En cuanto al talento autóctono, el festival acogerá los debuts de clásicos del pop catalán como Mishima y Mazoni, así como el último ídolo de Castelldefels, Alizzz. También estarán presentes Els Pets, celebrando su 40º aniversario, y figuras destacadas como Rigoberta Bandini y Sen Senra. El presupuesto musical del cartel asciende a unos 10 millones de euros, y todavía quedan seis o siete artistas por anunciar en febrero.




