Análisis de la trayectoria de Noemí Llauradó en Reus tras su renuncia

La líder de ERC cierra una etapa de la política local marcada por la gestión de la pandemia y el traspaso del Hospital Sant Joan.

Retrato genérico de una política en un entorno institucional, con un fondo neutro.
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Retrato genérico de una política en un entorno institucional, con un fondo neutro.

La decisión de Noemí Llauradó de no presentarse a las municipales de 2027 en Reus cierra un ciclo político marcado por la derrota de 2023, atribuida a tendencias electorales nacionales.

Muchos analistas políticos locales consideraban que Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) tenía la victoria asegurada en las elecciones municipales de 2023 en Reus, especialmente después de que el alcalde Carles Pellicer no se presentara. ERC había sido un socio de gobierno clave durante el mandato anterior, especialmente durante la gestión de la pandemia.

La derrota de ERC en Reus se debió principalmente a los 'vientos favorables' que soplaban a favor del PSC a nivel general, una tendencia que arrasó en las áreas urbanas del país en mayo de 2023.

Esta tendencia nacional impidió que Noemí Llauradó optara a la alcaldía, con el PSC de Sandra Guaita superando a los republicanos por casi 3.000 votos. A pesar del resultado, el balance del trabajo de Llauradó destaca por su valentía, como liderar el traspaso de la gestión del Hospital Universitari Sant Joan a la Generalitat, un tema históricamente sensible en la ciudad.
Entre las sombras de su gestión local se encuentra el fracaso de la propuesta de ERC para la zona del Carrilet y el mercado, donde finalmente se impusieron las tesis del PSC. Aunque deja la política municipal, Llauradó mantendrá su actividad política, ya que ha encadenado dos mandatos en la Diputació de Tarragona y se prevé que dé el salto a Madrid o Barcelona.