Ubicado en la calle del Roser, este establecimiento se consolidó desde 1979 como un baluarte de la cocina tradicional. Musté, que inició su carrera en locales como el Florida o el Sol de Oro de Salou, apostó por un modelo de menús asequibles y platos contundentes que crearon una comunidad fiel de clientes.
“"He querido hacer un menú económico pensado para los currantes. Aquí se viene a charlar y a pasarlo bien."
Especialidades como el bacalao o los calamares a la romana, cuya salsa secreta era codiciada por muchos, forman parte del legado de este local. Aunque el deseo del propietario era mantener el espíritu del negocio mediante un traspaso, las exigencias de reforma del inmueble han derivado en que el local se destine finalmente al alquiler para otros usos.




