Los trabajos consisten en el desmantelamiento de ocho torres eléctricas, seis de las cuales se encuentran en el término municipal de Reus y las dos restantes en Castellvell del Camp. El proyecto cuenta con un presupuesto de 3,5 millones de euros.
“"Se trata de una acción reivindicada por la ciudadanía desde hacía más de 50 años. Es una deuda histórica."
Actualmente se están abriendo las zanjas para colocar los cables. Una vez soterrada la línea, se procederá al derribo de las estructuras. La previsión es que la actuación finalice, como tarde, el 31 de diciembre de 2027.
“"Se ha demostrado que si hacemos algo conjunto entre políticos y ciudadanía, al final las cosas salen."




