La Ludwig Band consiguió agotar todas las entradas, reuniendo a más de 1.200 personas en una actuación caracterizada por la cercanía y el humor.
Posteriormente, The Gospel Viu Choir ofreció un emotivo espectáculo que fusionó góspel, grandes clásicos musicales y un mensaje de compromiso social, cautivando a los asistentes.
El ciclo musical concluyó con la actuación de Lucrecia, quien desbordó energía con ritmos cubanos, incluyendo homenajes a figuras como Celia Cruz y un repertorio de clásicos que invitó al baile y al canto, cerrando la noche con una festiva 'Guantanamera'.




