El proyecto se enmarca en la campaña “Evolucionem”, impulsada por la CCCC para destacar cómo la cultura popular catalana avanza y se renueva sin renunciar a sus orígenes. Los nuevos elementos de protección, fruto de dos años de trabajo conjunto con la empresa NZI y el Hospital Sant Joan de Déu, serán probados el próximo 24 de septiembre en diversas jornadas castelleras, incluyendo las de la Mercè en Barcelona y Tarragona.
La colaboración del Hospital Sant Joan de Déu, a través de su Unidad de Planificación e Impresión 3D, ha sido clave en el diseño final y la optimización de las tallas. Este desarrollo ha sido posible gracias al apoyo del Departament de Cultura, el Área de Cultura de la Diputació de Barcelona y CaixaBank, instituciones que han contribuido a la mejora de la seguridad y la innovación en el mundo casteller.
El nuevo modelo busca mejorar la fijación y adaptación del casco a diferentes tamaños de cabeza, ampliando la protección frontal y lateral. Se incorpora un protector facial semirrígido, hecho del mismo material que el casco, que cubre las cejas, el puente nasal y los pómulos, y que es un complemento voluntario diseñado para ser compatible con el uso del casco.
La incorporación del nuevo casco se realizará de forma progresiva. Durante un periodo de transición, convivirán el modelo actual, vigente desde 2006 y que ha demostrado ser eficiente sin registrar lesiones craneoencefálicas graves, y el nuevo diseño. La CCCC no prevé una retirada inmediata de los cascos antiguos, sino una evolución gradual hacia el nuevo modelo.




