La iniciativa busca resaltar la conexión de Antoni Gaudí con este espacio natural de la comarca del Baix Camp. La restauración de la torre permite a los visitantes disfrutar de una vista de 360 grados que abarca desde la Costa Daurada hasta el interior boscoso del jardín histórico.
Como novedad técnica, se han colocado espejos en el suelo para que el público pueda apreciar las cúpulas catenarias, reflejando la complejidad geométrica del modernismo. El proyecto también contempla la recuperación de antiguos acuarios y la organización de rutas educativas sobre la relación entre naturaleza y arquitectura.
“"La reapertura permite volver a disfrutar de un mirador con vistas al mar, a los campos agrícolas, al bosque mediterráneo y al conjunto arquitectónico del parque."




