El equipo dirigido por Jordi Garcia llegaba a la cita con la necesidad de reencontrarse con el gol tras el empate a cero europeo en Igualada. A pesar de un inicio eléctrico con un disparo al palo de Martí Casas, la igualdad dominó gran parte del primer tiempo hasta que el capitán Joan Salvat abrió el marcador en el último minuto antes del descanso.
En la reanudación, los reusenses ampliaron distancias rápidamente. Guillem Jansà firmó el segundo con un potente disparo a la escuadra en el minuto 29. Aunque el Sant Just intentó reaccionar, un acertado Nil Vinya bajo los palos evitó cualquier susto mayor. La sentencia llegó en el minuto 35, cuando Martí Casas remató una asistencia de Maxi Oruste para poner el 0-3.
El tramo final del encuentro dejó una anécdota cuando el árbitro Alberto Pérez tuvo que retirarse por lesión. Pese a que Xavi Crespo recortó distancias para los locales, Joan Salvat volvió a aparecer para cerrar el marcador con el 1-4 definitivo.




