Tras la marcha del Govern, la gestión quedó en manos locales sin una dirección formal. Josep Margalef coordinó el centro de forma interina hasta 2023, cuando fue relevado por el dramaturgo Francesc Cerro como asesor artístico. Esta situación de provisionalidad se ha alargado mientras el municipio tramita un cambio en los estatutos para unificar la gestión cultural.
“"La voluntad es que haya una dirección gerencial única para todos los equipamientos teatrales públicos de la ciudad."
El objetivo es crear una gerencia compartida para el Fortuny, el Bartrina y el nuevo Centro de Artes Escénicas. Sin embargo, el teatro se encuentra actualmente clausurado desde el 10 de febrero por deficiencias en la seguridad y el sistema eléctrico, lo que ha evidenciado la falta de mantenimiento en la última década.




