La formación liderada por Teresa Pallarès considera que la clausura del emblemático equipamiento cultural no es un hecho aislado, sino el síntoma de una gestión deficiente. Según el grupo municipal, las deficiencias estructurales no aparecen de repente.
“"El Fortuny es un emblema de la ciudad. Una situación de esta gravedad no se improvisa; si se ha tenido que cerrar así, es porque alguien no ha hecho el trabajo."
El impacto de la decisión afecta a cientos de espectadores, así como a entidades locales y compañías artísticas. Junts ha exigido la publicación inmediata de un informe técnico detallado sobre el estado del edificio en Reus.




