La Universidad Rovira i Virgili (URV) ha organizado una vez más este certamen que, tras quince años de trayectoria, busca despertar el interés por la ciencia. En esta ocasión, los proyectos presentados han girado en torno a la aplicación de la robótica en el ámbito de la arqueología.
Los estudiantes, divididos por categorías de edad, han trabajado en retos de programación para resolver problemas complejos. La iniciativa fomenta el aprendizaje colaborativo y el pensamiento crítico a través de la construcción y automatización de prototipos.
“"Es un motivo de orgullo que haya estas vocaciones tan tempranas en la ingeniería, sobre todo entre las mujeres. Vemos cómo va subiendo el porcentaje de mujeres tanto a la Escuela como en la First Lego League."




