El proyecto, enmarcado en el plan RENATUReus y financiado por los fondos Next Generation, pretende convertir los patios escolares en parques públicos cuando no hay clases. Esta prueba piloto en el Baix Camp busca paliar la falta de zonas verdes en ciertos barrios y optimizar los recursos municipales existentes.
La intervención ha incluido la eliminación de muros de hormigón y la plantación de 22 árboles y más de 1.500 plantas. Se han instalado pavimentos blandos y una gran pérgola vegetal que funciona como aula exterior. El acceso se realizará por la confluencia de la avenida Països Catalans y la calle Doctor Ferran.
Los horarios de apertura al público se adaptarán al calendario escolar y a la luz solar, cerrando a las 20:00h en invierno y ampliándose hasta las 22:00h durante el periodo estival, funcionando de forma idéntica al resto de parques de la ciudad.




