La obra se integra en el plan RENATUReus para la renaturalización urbana. El diseño ha sido consensuado con la comunidad educativa y ha transformado los espacios exteriores del centro para adaptarlos al cambio climático.
En el patio norte se ha retirado parte del hormigón para instalar pavimentos blandos y una pérgola que servirá como aula al aire libre. En el patio sur, se han creado zonas de juego con materiales naturales y nuevas áreas de sombra con la plantación de más de 700 plantas y una docena de árboles.
Esta iniciativa forma parte de una primera fase que incluye cuatro escuelas de la ciudad, con una inversión total de un millón de euros para generar entornos escolares más confortables.




