El nuevo dispositivo electrónico se encuentra en el punto más alto del Puig de Sant Pere, ofreciendo una visión panorámica de la zona del llano del Camp de Tarragona y de las montañas circundantes.
La cámara funciona de manera autónoma las 24 horas, combinando una lente óptica para detectar columnas de humo y una térmica para identificar variaciones de temperatura y llamas en un radio de un kilómetro. Cuando detecta un punto sospechoso, se enfoca automáticamente y envía un aviso a los servicios de emergencia y seguridad, mejorando la velocidad de respuesta de los bomberos y policías.
En su primer día de operatividad, el sistema detectó una columna de humo cerca de la empresa Macresac, permitiendo avisar a los equipos de emergencia y extinguir un pequeño fuego de vegetación en una finca particular.
Esta medida complementa el trabajo de los vigilantes municipales y guardabosques durante el verano, especialmente en un contexto de calor intenso que mantiene a muchos municipios catalanes en máximo riesgo de incendios.
El alcalde del municipio, Enric Roberto, ha destacado que la tecnología permite anticiparse a los fuegos y refuerza las medidas de seguridad del consistorio.




