El cuerpo de la víctima fue hallado en un inmueble situado en la calle Sant Antoni Maria Claret de la capital del Baix Camp. Tras recibir el aviso, diversas dotaciones de la policía autonómica se desplazaron al lugar para iniciar las diligencias.
Aunque inicialmente se activaron los protocolos de investigación, los primeros exámenes realizados por los agentes han permitido descartar cualquier origen delictivo en la defunción. La policía ha cerrado la hipótesis de una muerte con signos de criminalidad.
A pesar de estas conclusiones preliminares, el cadáver ha sido trasladado para realizarle la autopsia, que determinará con exactitud las causas reales de la muerte en los próximos días.




