La integración de estas localidades en la agrupación parroquial del monasterio de Poblet ha permitido diversificar el programa. Entre las novedades destacan la Vigilia Pascual en Prades y las actividades en la ermita de l'Abellera, que se suman a los actos litúrgicos ya consolidados en la comarca.
La organización ha destacado la restauración del paso del Santo Sepulcro, una obra posterior a la Guerra Civil que sufría problemas estructurales por xilófagos. Los trabajos de mejora en madera y cristal han sido posibles gracias a las aportaciones de los feligreses y una familia local de l'Espluga.
El Viernes Santo seguirá siendo el núcleo de la tradición con la procesión del Santo Entierro, donde desfilará la bandera de la Sangre del siglo XVII. La música correrá a cargo de la Cobla Pitança de l'Arboç, acompañando a los Armats en sus recorridos por el casco antiguo.




