Los trabajos se realizarán mediante georradar para detectar un antiguo pozo donde, según testimonios históricos, podrían yacer decenas de víctimas de la represión. La intervención responde a una investigación documental del Ayuntamiento de Reus que sitúa este punto cerca de la antigua Escuela del Trabajo, que funcionó como campo de concentración tras la Guerra Civil.
“"Un pariente bajó al pozo en 1951 para comprobar el estado freático y descubrió decenas de cuerpos amontonados."
Las tropas franquistas tomaron la ciudad el 15 de enero de 1939, iniciando un proceso represivo que hacinó a prisioneros en condiciones extremas. Se sospecha que los fallecidos en el recinto fueron arrojados al pozo de la fábrica Pich i Aguilera, que fue sellado posteriormente por las autoridades de la época.




