La iniciativa, impulsada por Ibtissam Cheddadi, responsable de Ohana Reus, utilizó la festividad que marca el final del Ramadán como un nexo de unión. El objetivo principal del encuentro no era estrictamente religioso, sino que pretendía crear un espacio de encuentro donde vecinos de diversas nacionalidades pudieran compartir gastronomía, experiencias y cultura.
“"Aprovechamos esta fecha señalada para hacer un encuentro que no solo reúne a marroquíes o musulmanes, sino también a otras nacionalidades. Queremos abrirnos y que la gente se abra."
Durante la jornada, se expusieron testimonios de jóvenes emprendedores con el ánimo de inspirar a los asistentes a través de relatos de superación personal. Desde la organización se ha subrayado que este tipo de eventos son vitales para la cohesión social de Reus, y no descartan celebrar en el futuro otras festividades para seguir acercando a las comunidades.




