La medida ha sido consensuada por el Consorcio del Teatro Fortuny, formado por el ayuntamiento y la Diputación de Tarragona. La alcaldesa Sandra Guaita ha explicado que la decisión surge de un plan de mantenimiento iniciado hace un año en este edificio histórico.
“"No era un riesgo inminente para nadie, pero priorizamos la seguridad por encima de un beneficio económico."
Las obras se centrarán en la red eléctrica y en una válvula de seguridad. Mientras duren los trabajos, la programación cultural de Reus se trasladará a otros recintos municipales para evitar cancelaciones.




