Con motivo del centenario del fallecimiento de Antoni Gaudí, Reus y Riudoms se han volcado en la conmemoración del arquitecto con actos transversales. Esta celebración colectiva ha contado con la implicación de organismos públicos, entidades locales y particulares que desean reivindicar la figura de Gaudí.
Entre las diversas iniciativas, destaca la del joyero y artesano Joan Serramià, descendiente lejano de Gaudí. Serramià ha desarrollado dos proyectos principales: una escultura de bronce de Gaudí y un báculo para el Papa Francisco. La primera obra, de 1,90 metros de altura, se colocará a los pies de la Prioral de Reus, mientras que el báculo aspira a ser un símbolo gaudiniano de proyección internacional.
La escultura de bronce, que representa a Gaudí de cuerpo entero y con una devoción por la Mare de Déu de Misericòrdia, se sustentará sobre una base de doce toneladas de piedra proveniente de la misma cantera alemana que utilizó Gaudí para la Sagrada Família. La pieza se estrenará oficialmente el próximo 9 de junio en la calle del Fossar Vell.
El segundo proyecto, el báculo papal, se ha concebido como una 'Sagrada Familia en miniatura'. Su base incluye tortugas, en referencia a la puerta del nacimiento del edificio barcelonés. La parte central incorpora cinco maderas de los cinco continentes, simbolizando la universalidad de Gaudí, y se corona con la cruz tridimensional ideada por el arquitecto.
Serramià trabaja a contrarreloj para finalizar el báculo antes del 5 de junio. El artesano ha destacado que los proyectos no tienen ánimo de lucro, cobrando solo el coste de los materiales, y que han recibido aportaciones de diversas personas y entidades.




