La principal novedad de esta planificación es el cambio de la Escuela Pompeu Fabra, que dejará de pertenecer a la zona A para integrarse en la zona D. Esta decisión busca reforzar un área que históricamente disponía de menos centros públicos y que sufrió tensiones durante el último proceso de preinscripción.
“"El ajuste se ha llevado a cabo para corregir los desequilibrios detectados durante el primer curso y garantizar un número más equitativo de plazas."
Además de la nueva distribución, las autoridades trabajan en la reducción de ratios. La previsión es que las aulas de I3 pasen de 20 alumnos a solo 17, una medida para mejorar la calidad del sistema educativo en Reus.




