Por segundo año consecutivo, diversas entidades civiles y sociales saldrán a la calle durante la festividad de Sant Jordi. Además de la concentración central en Barcelona, la ciudad de Reus será uno de los puntos clave de la protesta, junto a Girona, Tortosa, Manresa e Igualada. La iniciativa cuenta con el apoyo de organizaciones como Òmnium Cultural.
“"Este año ha crecido la conciencia social de que la lengua está en peligro y que hay que defenderla."
Los organizadores critican la creciente folclorización de la jornada y reclaman que recupere su carácter de reivindicación nacional. Según los portavoces Adrià Font y Núria Alcaraz, es necesario garantizar condiciones materiales y más cursos para que el catalán sea una herramienta real de cohesión social.




