Tras un aplazamiento en enero por causas meteorológicas, la jornada contó con la participación de todo el séquito riudomense. El creador de la pieza, Roger Nogués Llop, subrayó la relevancia de mantener vivo el patrimonio popular durante el acto central frente a la parroquia de Sant Jaume.
“"Es importante amar, cuidar y respetar las tradiciones."
La figura fue bendecida por el rector Emmanuel Kalijinabo y apadrinada por la Víbria de Tarragona, el Esparver de Falset y los Diablons de Riudoms. El evento finalizó con un encendido conjunto de fuego y el lanzamiento de fuegos artificiales para celebrar la llegada de la nueva bestia.
El Bou, que requiere dos portadores, destaca por sus 30 puntos de fuego y un collar artesanal realizado por el bastero Emilio Arbonés. La Asociación el Bou de Riudoms también ha presentado una formación de tamborileros con instrumentos tradicionales para acompañar a la figura en sus futuras actuaciones por Cataluña.




