Los rojinegros mostraron un buen rendimiento en la creación de juego y disfrutaron de varias fases de control, pero un solitario gol de los visitantes en la segunda mitad decantó la balanza. El partido, disputado el 29 de marzo de 2026, comenzó con equilibrio y respeto mutuo entre ambos equipos.
Aunque el Atlètic Lleida avisó en los primeros minutos, el Reus se mantuvo firme en defensa y, progresivamente, fue ganando terreno. La presión alta y los pases filtrados de Kenneth Soler dinamizaron el ataque local, que comenzó a pisar con más insistencia el campo contrario. Sin embargo, la precisión en los metros finales fue su principal hándicap. Ricardo Vaz tuvo una de las primeras oportunidades claras, pero no pudo concretarla.
El mejor momento de los locales llegó al final de la primera parte, con varios centros de Xavi Jaime y Alberto Benito que generaron peligro. Una acción dentro del área con el balón muerto fue la ocasión más clara hasta entonces, pero la defensa visitante resistió y el marcador no se movió antes del descanso.
La segunda mitad siguió un guion similar, con el Reus intentando llevar la iniciativa ante un rival bien organizado. Las llegadas de Vaz y un remate de Miquel Ustrell mantuvieron viva la esperanza del gol, pero la falta de acierto continuó penalizando a los reusenses.
El punto de inflexión llegó en el minuto 27 de la segunda parte, cuando Soule culminó un contraataque del Atlètic Lleida para establecer el 0-1. El Reus no supo gestionar la transición defensiva y lo pagó caro. En los minutos finales, la expulsión de Nil Sauret en el minuto 39 dejó al Atlètic Lleida con diez jugadores, lo que permitió al Reus intensificar su ataque y encerrar al rival en su área. A pesar de los cambios ofensivos y los numerosos centros, la precisión siguió siendo esquiva, y el marcador no se movió.
Esta derrota obliga al conjunto de Reus a pasar página y centrarse en su próximo compromiso, que será el 5 de abril en el campo del Torrent.




