El Reus FC Reddis se desinfla y pierde en casa ante el Castellón B (2-3)

Los errores defensivos y las pérdidas de balón en la salida condenaron al equipo rojinegro, a pesar del doblete de Kenneth Soler.

Imagen genérica de un partido de fútbol con jugadores en acción en un campo verde, sin caras visibles.
IA

Imagen genérica de un partido de fútbol con jugadores en acción en un campo verde, sin caras visibles.

El Reus FC Reddis perdió 2-3 contra el Castellón B en el Municipal de Reus el domingo, tras un partido gris marcado por graves errores defensivos que anularon el doblete de Kenneth Soler.

El conjunto rojinegro del Reus FC Reddis tropezó contra el Castellón B en un encuentro marcado por los fallos en la salida del balón. A pesar de ello, los reusenses comenzaron fuertes. En la primera jugada, Benito aprovechó un pase a la espalda y, poco después, Kenneth Soler abrió el marcador (1-0) rematando un centro de Jaime, aunque el esférico impactó en el larguero antes de entrar.

Con la facilidad de las llegadas y el 1-0 tempranero, parecía que el partido se ponía de cara, pero se empezó a torcer.

Tras el gol inicial, el Reus perdió presencia y el Castellón B aprovechó para crecer. Los rojinegros se desconectaron, y las jugadas de ataque morían rápidamente. El filial visitante capitalizó la situación: después de un disparo de Ismael al larguero, Terma estuvo atento para recoger el rechace y marcar el 1-1, sin reacción alguna de la defensa local.
En la reanudación, el equipo de Carrasco salió más motivado, con Toscano enviando un balón al poste y el portero Torner salvando un tiro de Vaz. La fragilidad defensiva visitante reapareció, permitiendo a Kenneth Soler robar un balón y plantarse ante Torner para anotar el 2-1, recuperando momentáneamente la tranquilidad.
Sin embargo, el Reus volvió a hacerse pequeño y el Castellón buscó el empate. Un centro al área fue aprovechado por Santamaría para certificar el 2-2. La debacle se completó con un nuevo error en la salida del balón que permitió a Terma forzar un penalti, transformado por Segura en el definitivo 2-3. El partido concluyó con el Reus jugando 'más con el corazón que con la cabeza' en la gélida tarde del domingo.